Son muchas las personas que conforme va pasando el tiempo, comienzan a tener problemas de visión. Algunos de estos problemas causan deterioro de la visión, pérdida permanente de la vista e incluso ceguera. Un examen completo de vista a tiempo puede ayudar a la detección temprana del problema y el tratamiento oportuno para salvar la visión de una persona.

 

El examen completo de los ojos se divide en 4 pruebas que son:


- Prueba de agudeza visual: es la típica tabla que todos conocemos, a partir de la cual, mide la vista a diferentes distancias.

- Tonometría: esta prueba consiste en medir la presión de los ojos y se utiliza para detectar el glaucoma. El oftalmólogo/óptico puede descargar un pequeño soplo de aire en su ojo, aplicar una punta sensible a presión contra el ojo o unas gotas que adormezcan el ojo para realizar esta prueba.

- Examen con dilatación de las pupilas: consiste en poner unas gotas en los ojos del paciente para dilatarle las pupilas. Posteriormente mira a través de una lente de aumento especial para examinar su retina y buscar señales de daño u otros problemas en el ojo. Después del examen es posible que la visión de cerca permanezca borrosa durante varias horas.

- Prueba de campo visual: con esta prueba se mide la visión lateral o periférica.

 

Por otro lado, algunas de las patologías más frecuentes son:


- Miopía: pueden ver correctamente los objetos cercanos, pero en cambio, ven borrosos cualquier cosa lejana. Se produce cuando el globo del ojo es demasiado largo.

- Hipermetropía: los objetos a distancia se ven bien, pero los que están cercanos se ven borrosos. Esta patología se da cuando el globo del ojo es demasiado corto para hacer que los rayos de luz se enfoquen claramente en la retina.

- Astigmatismo: es una imperfección común de los ojos que hace que el ojo no pueda enfocar claramente. Se produce cuando la parte de encima de la córnea no es totalmente redonda, sino ovalada. El astigmatismo suele venir acompañado de miopía o hipermetropía.

 

Como podéis apreciar, son muchas las posibles patologías de la vista, y existen diversas formas de examinar al paciente para saber con precisión que problema tiene. Por ello, se recomienda que se realice una prueba una vez al año, de esta manera, en caso de haber perdido visión, o haber empeorado, se detectará a tiempo, y se podrá corregir, sin seguir dañando el ojo.

 

Recordar, tanto un oftalmólogo como un óptico están totalmente capacitados para graduar la vista.