Algo normal y cotidiano en la vida de muchos jóvenes (y no tan jóvenes) es dar un último vistazo a las notificaciones y whatsapp antes de dormir, justo cuando estamos metidos en la cama y con la luz apagada.

Esto es igual a recibir una gran cantidad de luz en nuestros ojos cuya luz en segundo plano no acompaña, ya que no hay (está todo a oscuras). Esto, como podréis imaginar, es malísimo, ya que “alteramos” el sueño o al menos el tiempo que vamos a tardar en dormirnos va a aumentar.

Ahora pongámonos en la situación de que, justo antes de dormir, cogemos el móvil en la cama, con la habitación totalmente a oscuras, pero en vez de estar boca arriba, estamos de lado, tapándonos un ojos con la almohada, y observando el smartphone con el otro ojo.

Esto mismo es lo que les pasó a dos mujeres. En ambos casos, las dos mujeres estaban tumbadas de lado en la cama visualizando el móvil. Un ojo estaba totalmente tapado por la almohada, mientras que el otro era el que sufría todo el efecto de la luz del móvil. Esto conllevo a que una vez apagaran el smartphone, durante un cierto breve espacio de tiempo, el ojo que visualizaba las notificaciones del dispositivo se quedó totalmente ciego. El resultado es debido a que, al estar un ojo tapado por la almohada, este se adapta a la oscuridad, mientras que el otro, que observa la pantalla del teléfono móvil, se adaptara a la luz. Esta misma situación terminó convirtiendo al ojo ocluido en “ciego” cuando las mujeres quisieron observar de nuevo la pantalla.

La pérdida temporal de la visión monocular es atribuida a un coágulo de los vasos sanguíneos. Los síntomas fueron confirmados que se habían producido por una diferencia del “blanqueo” de los fotopigmentos de la retina, provocadas por observar una pantalla de un teléfono móvil con un solo ojo.

La conclusión que podemos sacar de esta historia real son dos:

1)    En primer lugar, no debemos de observar el teléfono móvil una vez estemos en la cama, ya que vamos a alterar las etapas y el tiempo de sueño.
2)    En segundo lugar, en caso de hacerlo porque no haya más remedio, nunca debemos de taparnos un ojo, ya que si repetimos ese mismo proceso podemos perjudicar nuestra visión a largo plazo, pudiendo llegar a perder parte de la vista del ojo que siempre visualiza el smartphone antes de dormir.