La vista es una de los sentidos más importantes de los que disponemos los seres humanos y los animales, ya que gracias a ellos nos permite conocer el medio que nos rodea, relacionarse con nuestros semejantes y nos permite captar e interpretar diversas señales que percibimos.

El ojo humano, en concreto, mide 2,54 cm de ancho y 2,3 cm de alto, y a pesar de su tamaño reducido, cuenta con diversas partes con funciones muy concretas.
El ojo se divide en diversas partes que son:

-    La primera capa se denomina esclerótica y tiene como función mantener la forma del ojo junto con la córnea, que es por donde pasa la luz para llegar al ojo.

-    La segunda capa es la coroides, que es donde se encuentran los vasos sanguíneos que envían sangre a todo el ojo. A su vez, esta capa se divide en dos partes: el cuerpo ciliar y el iris. El cuerpo ciliar es un área muscular unida al cristalino, cuya función es contraer y relajar los músculos para enfocar la vista.
Por otro lado, el iris es la parte de color del ojo. El iris se encuentra alrededor de la pupila, y se ajusta dependiente de la luz de ambiente.
El iris a su vez está formado por dos músculos que son el dilatador y el esfínter. El dilatador hace que el iris sea más pequeño, de manera que la pupila será más grande ya que deja entrar más luz, por el contrario, el esfínter hace lo contrario que el dilatador, es decir, deja entrar menos luz, de manera que hace que el iris sea más grande.

-    La capa central es la retina. Esta contiene células denominadas bastones que permiten ver cuando hay poca luz, y los conos que hace que podamos ver en color y con más detalle.

-    Por último, y detrás del ojo, podemos encontrar el nervio óptico, que envía señales eléctricas al cerebro.

-    En el interior del globo ocular hay dos secciones que contienen unos líquidos llamados humor vítreo y humor acuoso.