Antes de escoger los productos de limpieza para nuestras lentillas, debemos de tener claro que tipo de lentillas solemos utilizar, porque no todos los productos sirven para todos los tipos de lentillas que existen. Para saber qué tipos de lentillas podemos encontrar en nuestra óptica os recomendamos leer este artículo “Tipos de lentillas y sus usos”.

Una vez que tenemos claro cuáles son las lentillas que solemos utilizar, elegiremos el tipo de productos más adecuados a cada tipo de lentillas:

-    Lentillas diarias: normalmente este tipo de lentillas no necesitan ser desinfectadas, ya que al final del día las desecharemos. Únicamente con tener suero fisiológico para limpiar e hidratar la lente es suficiente, así conseguiremos un mayor confort y nos aliviará en caso de sentir molestias como sequedad ocular o irritación.
-    Lentillas mensuales: este tipo de lentillas pueden estar hechas con dos tipos de materiales distintos, por un lado, hidrogel de silicona, las cuales deberán ser tratadas con productos específicos para eliminar los depósitos de proteínas y lípidos; o lentillas de hidrogel convencional, las cuales se pueden tratar con productos genéricos de limpieza de lentillas.
-    Lentillas trimestrales o anuales: para empezar, si sueles utilizar lentillas de este tipo, debes de evitar usar productos todo en uno y utilizar métodos de limpieza enzimáticos y desinfectantes con soluciones de peróxido. Tener también en cuenta que se deben de enjuagar bien las lentillas con suero fisiológico para que los productos anteriormente citados no nos dañen la córnea.

A la hora de escoger los productos de limpieza para las lentillas debemos de saber cuáles existen y cuáles son los más utilizados.

-    Solución salina o suero fisiológica: se pueden encontrar en monodosis o en botes grandes, aunque es recomendable utilizar las que son monodosis para así evitar los conservantes. Esta es la opción más básica y deberíamos de tener siempre en casa. La solución salina está formada por sal disuelta en agua con un pH determinado para no perjudicar a nuestros ojos. Avisamos que no sirve para desinfectar, solo para limpiar e hidratar las lentillas.
-    Lágrimas artificiales: es un preparado más eficaz que el suero fisiológico ya que intenta emular las lágrimas naturales. También sirve para cualquier persona que utiliza lentillas, y como el suero fisiológico, también es recomendable que todos tengamos en casa.
-    Limpieza enzimática: este producto se puede comprar en pastillas o en líquido y tiene como función eliminar depósitos de proteínas, lípidos o mucina de las lentillas. Una vez se haya realizado la limpieza se debe de aclarar correctamente la lentilla con solución salina para así “desactivar” las enzimas. Se tiene que realizar la limpieza enzimática una vez a la semana.
-    Desinfección con peróxido: consta de agua oxigenada muy diluida con una gran capacidad para eliminar bacterias y microbios. Es la opción más segura y eficaz actualmente para desinfectar las lentillas. Una vez que hayamos terminado la desinfección hay que neutralizar el peróxido de hidrógeno, sino, cualquier residuo podría dañar la superficie de la córnea.
-    Todo en uno: en un solo producto se aúna limpiador y desinfectante. Esta solución hace que las lentillas se hidraten y aclaren, al mismo tiempo que ayudan a conservar las lentes de contacto blandas, para una mayor comodidad a la hora de ponérnoslas. A pesar de ser el producto número 1 en ventas como producto de limpieza para lentillas, hay que recalcar que su efectividad a la hora de eliminar las bacterias es inferior al resto de productos que hemos descrito anteriormente.

Para finalizar, tener siempre presente que llevar una buena higiene de lentillas es proporcionalmente a tener una buena salud visual. No os dejéis engañar por productos económicos o marcas no conocidas. Si tenéis que comprar nuevas lentillas o productos de limpieza acudir a vuestra óptica de confianza. Tu visión está en juego, no te arriesgues.