Hoy vamos a escribir un artículo que sale de la temática habitual. Hoy vamos a hablar sobre el uso de gafas para animales, sí, habéis leído bien, gafas para animales de compañía, como perros y gatos.

En un principio puede parecer algo absurdo, pero no lo es en absoluto, hay en ciertos casos en los que es conveniente ponerles gafas o lentillas a tu mascota.

En muchas ocasiones se recomiendan el uso de gafas en animales para protegerlos de los rayos solares y así evitar lesiones oculares. También se usan para proteger de objetos extraños, insectos o para protegerse después de una cirugía ocular. Hay que recordar que no todos los animales son candidatos a usar este tipo de protecciones oculares, pero por lo general, los animales de compañía típicos, como el perro y el gato, sí que las pueden usar.
Un ejemplo, son los animales que trabajan con el ser humano, como por ejemplo los perros policías o los perros de rescate.

Algo muy curiosos es que depende en gran medida el tamaño del hocico en el caso de los perros, siendo los mejores aquellos perros con el hocico largo como el Jack Russel Terrier. No todos los animales de compañía, en este caso los perros, pueden llevar gafas. Los animales muy chatos no podrán colocarse y mantenerse las gafas puestas, como por ejemplo los Carlinos, pero igualmente existentes distintos tipos de gafas para este tipo de animales, que se enganchan por la parte trasera de la cabeza con una goma elástica.

Muchos de vosotros estaréis pensando, si tengo que ponerle gafas a mi perro no se va a dejar, o se las va a quitar. Evidentemente la primera vez intentará quitarse eso que tiene en la cabeza, pero debemos de tener paciencia y cariño al animal para que, con el tiempo, las acepte. El truco está en ponérselas todos los días y recompensarle en caso de que no se agite ni se las intente quitar, y poco a poco podremos ir aumentando el tiempo hasta que se sienta cómodo con ellas. Recordar que, por la noche, aunque se haya acostumbrado tu fiel aliado a llevar las gafas, hay que quitárselas para que descanse la vista.

En caso de tener un gato, en vez de un perro, ellos también pueden llevar gafas, pero hay que tener en cuenta que son animales que no toleran llevar nada encima, de manera que estará muy complicado hacer que tu mascota gatuna no se ponga revoltosa por tener colocadas un “objeto extraño” en su cabeza.

Sea el caso que sea, para utilizar gafas con unas mínimas garantías de éxito se debe de consultar las dudas al veterinario.