Muchas personas sufren de estrabismo, ya que es algo más común de lo que parece.

 

Se define el estrabismo como un trastorno en el cual los dos ojos no se alinean en la misma dirección, de manera, que no miran al mismo objeto al mismo tiempo.

 

Cada ojo está rodeado por seis músculos y trabajan en equipo, de manera normalmente, ambos ojos enfocan al mismo objeto.

 

En personas con estrabismo, estos músculos no trabajan juntos, por ello, un ojo mira a un objeto, mientras que el otro ojo se voltea en una dirección diferente enfocando en otro objeto o espacio.

 

Cuando esto ocurre, se envían dos imágenes diferentes al cerebro, de manera que confunde al cerebro. En los niños, el cerebro puede aprender a ignorar dicha imagen del ojo más débil.

 

Evidentemente, en caso de detectarse que un familiar o amigo sufre de estrabismo, lo más recomendable es que trate para frenarlo o almenos impedirlo en caso de que la propia persona se de cuenta, ya que sino se trata, el ojo que el cerebro ignora, nunca verá bien.
Esta pérdida de visión se le denomina ambliopía, pero también recibe el nombre de "ojo perezoso".

 

Los síntomas del estrabismo puede estar presente en el tiempo e incluso aparecer y desaparecer sin motivo aparente. Algunos síntomas son:
- Ojos bizcos
- Visión doble
- Ojos que no se alinean en la misma dirección
- Pérdida de la visión o de la percepción de profundidad
- Movimientos oculares descoordinados.
- Dolores de cabeza

 

Para tratar el estrabismo los médicos recomiendan usar gafas, colocar un parche en el ojo bueno, de manera que obliga al ojo más débil a trabajar intensamente y mejorar su visión, e incluso, en casos extremos, cirugía.