Es muy típico estornudar y cerrar los ojos
. Lo hacemos inconscientemente, pero tiene una razón de porque lo hacemos.
El estornudo es la acción que realizamos para expulsar al exterior el aire desde los pulmones a través de la nariz o de la boca. Es un acto totalmente involuntario.

Al estornudar, muchas partes de nuestro cuerpo están implicadas en dicho acto, desde la propia boca y nariz, que es por donde expulsaremos el aire, hasta los hombros, los músculos abdominales, los músculos del pecho o nuestros ojos.
Los ojos se cierran al estornudar como acto reflejo. Primero nuestros párpados se bajan para evitar daños en los capilares. Al producirse el estornudo, el aire expulsado va a una velocidad promedio entre 110 – 160 km/h, pudiendo llegar a dañar nuestros globos oculares en caso de no cerrar los ojos.
Por otra parte, también se cierran para protegerse de las partículas y gérmenes expulsados por la boca al estornudar.

¿Pero se puede estornudar con los ojos abiertos?

Hay que decir previamente que muy pocas personas pueden estornudar con los ojos abiertos, aunque no es lo más natural. Estas personas pueden hacerlo porque tienen un “fallo” en su sistema nervioso, el cual implica que no tengan reflejos.

Al estornudar, el mensaje neurológico que manda la ordena de cerrar los ojos, debería de trasladarse desde el cerebro hasta los párpados, pero no es así, es decir, dicho mensaje no llega, de manera que no se produce la acción de cerrar los ojos.