No todas las lentillas son iguales, existen varias características importantes a conocer como su material de fabricación, la morfología, su vida útil o su capacidad para oxigenarse. Todas estas características influyen en nuestra salud ocular, por lo que no podemos tomarlo a la ligera.

 

 

Lentillas diarias

 

Las lentillas diarias o desechables pueden resultar una opción muy cómoda, además es la opción más higiénica ya que, una vez usadas las tiramos. No tenemos que preocuparnos por su mantenimiento lo que nos ahorrará tener que comprar líquidos. Estas lentes son ideales para personas activas y jóvenes, que practican deporte o tienen un ambiente de trabajo con polvo o al aire libre. También son ideales para alternarlas con las gafas.

 

 

Lentillas quincenales

 

Como su nombre indica pueden durar hasta dos semanas siempre y cuando nos las quitemos por la noche para dormir. A diferencia de las desechables, sí vamos a necesitar un kit de mantenimiento para limpiar y lubricar las lentillas.

 

 

Lentillas mensuales y trimestrales

 

Similares a las anteriores, su vida útil es mayor, pero no todo el mundo las puede utilizar. Este tipo de lentillas cuentan con una alta permeabilidad al oxígeno para garantizar una buena salud ocular y una mayor comodidad. Están más orientadas a personas que frecuentan más el uso de lentillas y que no tienen pensado usar mucho las gafas.